La mujer bohemia es como un engranaje social mal lubricado; una mujer qe no consigue ajustarse a ninguno de los parámetros de normalidad socialmente establecidos por los usos & costumbres. Esta tipología, desprejuiciada & errática, se burla del marco valorativo de las mayorías cn la convicción de qien cree qe es el resto del mundo el qe está eqivocado; elige vivir la vida según sus reglas; su historia es una novela dividida en capítulos en los qe protagoniza etapas místicas, en las qe cae víctima de alguna iglesia evangélica e incursiona en el vudú & la magia negra; etapas de férrea militancia ecológica, etapas mochileras, en las qe recorre el mundo, indocumentada & sin más equipaje qe una bolsa de dormir & 2 paquetes de galletitas; & etapas lisérgicas, en las qe abusa del té de floripondio, la ayahuasca & ácidos varios qe propicien “el reencuentro cn ella misma”..
Es inocente, desinteresada & no tiene ningún tipo de maldad, pero es como un electrodoméstico de 110 volts, un 4 de diamantes en un mazo de cartas españolas o una película grabada en súper 8: simplemente no encaja. Qizá sea consecuencia del abuso canábico pero se vuelve totalmente imposible entablar, ya ni digo una relación, siqiera un diálogo coherente cn estas mujeres, despreocupadas & cn una sonrisa psicótica eternizada en sus rostros.
& te salen todas bien hasta qe un día no: a veces me pregunto si la elección de unos parámetros tan trastocados no
ENCiERRA UN MiEDO PARALiZANTE A FRACASAR ESTREPiTOSAMENTE EN LOS PARÀMETROS DE LA ViDA REAL.
